Vinculados a l’Empordà desde siempre, encuentran en este territorio la luz y la calma que inspiran su manera de crear. La fotografía forma parte natural de su día a día, una sensibilidad compartida en familia que se refleja en cómo observan los detalles y en cómo entienden la belleza de lo vivido.
Esa mirada los llevó, de forma casi orgánica, a rodearse de piezas con historia y a trabajar con ellas en su propio taller, donde recuperan y transforman objetos que merecen una nueva vida. De esta forma de mirar y de hacer nace Ultima Parada, un espacio donde la estética, la artesanía y la esencia del Empordà conviven con naturalidad.